martes, 14 de marzo de 2017

Una chica durmiendo, de Albert Moore.


 Una chica durmiendo, de Albert Moore.
1875, 22,5 x 30,8 cm. Tate Gallery
Ante un cuadro, la imaginación vuela... ¿qué soñará la chica dormida?,¡parece tan cansada!...el ambiente es exótico y decadente, la alfombra de leopardo, los abanicos, las flores y cintas en su pelo, la túnica griega, transparente... escribo estos versos mientras la miro:

Te has quedado dormida y sueñas como sueñan los niños:
paisajes de colores brillantes,
sirenas que cantan, cíclopes y gigantes,
pájaros que vuelan entre nubes de plata,
tesoros,cítaras, un galeón pirata. 
Te has quedado dormida y sueñas.

El cuadro  es de Albert Joseph Moore  y lo pintó en 1875, cuando ya estaba considerado como uno de los pintores ingleses más originales de su época.
 Moore nació en York en 1841. Fue el menor de los catorce hijos del artista  William Moore ( quien, en la primera mitad del siglo XIX, disfrutó de una considerable reputación en el norte de Inglaterra como pintor de retratos y paisajes).Desde su infancia Albert demostró un extraordinario amor por el arte y, alentado por su padre y hermanos, dos de los cuales se convirtieron después en famosos artistas (John Collingham Moore y Henry Moore) pudo empezar a ejercer la profesión con una precocidad poco habitual.Sus primeras obras exhibidas en público fueron dos dibujos que envió a la Royal Academy  a los 16 años, en 1857. Un año más tarde fue admitido  en la  prestigiosa escuela de la Royal Academy, pero tras sólo unos meses de trabajar en ella decidió estudiar de forma independiente. A partir de 1866, tras unos años de aprendizaje y viajes donde puede conocer las esculturas y pinturas clásicas y del renacimiento, así como el arte japonés ,encontramos  en la pintura de Moore un lenguaje propio y original.Por ejemplo, en su obra "Granadas",  ya emergen elementos anacrónicos como las ropas griegas junto a los objetos japoneses.
"Granadas".1866.Albert Moore

 El crítico de arte Lionel Lambourne  compara esta escena con un grabado Uyiko, por los elementos como los mosaicos del suelo, el tapiz que cuelga de la pared , la alfombra de leopardo, la vasija decorada con una carpa roja y la ornamentación del mueble imitan objetos japoneses.





Moore buscó siempre la perfección de la belleza formal, para lo que utilizaba, minuciosamente,  la pintura sobre sus lienzos en forma de finas capas.

Chica durmiendo.Moore.Detalle de rostro


En chica durmiendo, los protagonistas son los sutiles colores,líneas y estampados nos encontramos con elementos  como las telas clásicas, el mas que delicioso jarrón que aparece en el ángulo inferior izquierdo,  el cojín y el abanico,  el efecto de la alfombra de piel de animal,oriente y el exotismo de nuevo presentes .
De gran delicadeza es cómo trata el rostro que descansa sobre  su brazo, la flor que adorna su pelo. el cuerpo forma una  S invertida.
Moore. Chica durmiendo.Detalle flores








Las flores que sobresalen por detrás del sofá ofrecen  un contraste de color vivo en el conjunto en el que dominan los colores pálidos beiges y los azules.

Asimismo, impresionante el tratamiento de las vestiduras clásicas que cubren el cuerpo de la  chica  magníficamente tratadas mediante finos y ligeros pliegues.
Moore.Chica durmiendo.Ropaje y alfombra



 El brillo que obtiene Moore en el tratamiento de las telas lo consigue gracias a que las pinta por capas y termina con un acabado gris, además  de colores claros.
Por último, y aunque no lo parezca inicialmente, el  bellísimo jarrón cuyas flores son las mismas que lleva la joven en el pelo y en el doblez de la tela que aparece detrás de ésta,  nos lleva a considerar la existencia de una diagonal en la que las flores marcan puntos que dan unidad a la composición. 

Moore murió en 1893 en su estudio de la calle Spenser, Westminster.

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